Antes de la llegada de los incas la plaza fue uno de los principales centros de articulación que emplearon los señoríos, para facilitar el comercio entre regiones. Por su ubicación geográfica y por la red de caminos que articulaba este centro fue conservado por los incas e incluso sirvió de escenario para la edificación de los palacios reales de Atahualpa.
A su llegada los incas la dividieron en dos partes, la zona norte llamada Urin y la zona sur llamada Anán, , la primera en que se ubicaba el mercado indígena o tianguez y la ultima de gran prestigio donde habitaban numerosos descendientes de Atahualpa y que en tiempos póstumos seria el hogar de varios españoles de origen pudiente
Una vez llegaron los españoles Fray Jodoco Rickie, miembro activo en el proceso de fundación de la ciudad, solicitó al Cabildo que se le donara a su orden religiosa' los franciscanos' las tierras en que habitó el inca Atahualpa, para adoctrinar a sus descendientes y establecer la Iglesia, el convento y el monumento en honor a San Francisco, para rendir homenaje al Santo bajo cuyo patrocinio habían levantado la villa y que naturalmente da nombre a la ciudad: San Francisco de Quito.
- Monumento a Fray Jodoco Rickie ubicado al lado norte de la plaza
En este lugar también se estableció una sementera, para producir trigo en la nueva tierra traído directamente desde Europa y proveer tanto a la orden, como a los escasos habitantes de la villa en formación. Con el éxito que esta iniciativa tuvo se amplió la huerta hasta los terrenos donde hoy se levanta la Plaza de Santa Clara- que se ubica al una cuadra al sur de San Francisco ahora espacio restaurado.-
Más tarde los Franciscanos
destinaron a esta plaza, como cementerio
para enterrar a los españoles fallecidos.
En el siglo XVII el Cabildo, convirtió a este espacio en una plaza
española e hizo colocar en la mitad de ella, la pila de agua de propiedad de los Franciscanos, que la tenían
a su exclusivo servicio en el interior de los patios del Convento
A inicios del siglo XX, los vendedores fueron obligados a abandonarla
y trasladarse al moderno mercado de la
Plaza de Santa Clara. Libre
del comercio fue transformada en un jardín y se la llamó “Plaza Bolívar”, pues
se tuvo la intención de colocar sobre ella, el monumento al Libertador Simón
Bolívar, que finalmente fue ubicado en el parque de La Alameda. En su lugar se colocó en el centro de la
plaza, la escultura del Historiador González Suárez; pero con el paso del tiempo, las autoridades
municipales retiraron el monumento, que no armonizaba con todo el conjunto
arquitectónico. Se repuso entonces, en
este espacio una réplica de la antigua fuente –retirada a inicios del siglo
XX-.
En la actualidad es sitio de encuentro para diversos eventos, actos artísticos, sitios a los que concurren compradores y turistas para proveerse alguna artesania, aprovechar las ofertas de los locales comerciales en los derredores y captar asombrosas fotograf'ias de un monumento que detalla per se parte de la historia quiteña.

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Buenos argumentos bien complementados, felicitaciones...
ResponderEliminarExcelente lugar, vale la pena conocer la Iglesia por dentro....lo recomiendo mucho!!
ResponderEliminarValiosa información, me ayudo mucho para la materia de geografía turística, es un buen atractivo turístico.
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